|
|

Hacía mucho que no podíamos disfrutar de un derbi provincial, desde aquellas tardes del Azuqueca-Horche el año del ascenso en Primera Autonómica, y la posterior temporada en Nacional, un equipo joven como éramos nosotros frente a todos unos veteranos que venían curtidos de mil y una batalla en categorías que ensoñamos.